Este tiempo de quietud, de pausa obligada en casa, de cambiar la rutina, no sé en uds pero en mi vida ha generado muchos cambios, me encanta servir a los demás, pero estos tiempos me han reencontrado con esa parte de mí que enterré hace varios años, y ese anhelo de ayudarnos unos a otros me tiene pensando en nuevos proyectos.
Hay uno casi listo, llevo tres semanas estructurándolo, primero esperando el patrocinio, luego esperando la estructura, y así le he ido poniendo un pero tras otro, hasta que esta semana identifiqué que lo que tengo es miedo, son miedos mejor, porque es en plural. Me he venido tomando el tiempo de escucharme, oír mi corazón, mi vida ¿A qué le temo realmente?
Esta semana fue de enfrentar un temor en mi vida, ese del balón mano a mano, me di cuenta que el temor más grande acerca del bicho es que mate a mis seres más queridos, y en este momento no les puedo asegurar que no pasará, porque no está bajo mi control, pero sé que si llega a pasar, ellos estarán mejor que yo y serán felices eternamente. ¿Y yo? bueno pues ya he enfrentado varias muertes cerca, así que otra más seguro las superaré, pero no por ello voy a dejar de darle lo mejor de mí a los demás.
Ahora volviendo al proyecto para ayudar al mundo con base en mi pasión, también hay temores allí, a no hacerlo tan perfecto como quisiera, sin patrocinio no va a salir la súper idea que tengo. El verdadero miedo es al rechazo, ¿qué tal si ellos no apoyan esta iniciativa? Eso es lo que me ha tenido detenida esta semana, y tú ¿a qué le temes realmente? Quita las excusas, mira en el fondo de tu corazón y responde ¿Por qué no te has movido a hacer eso que tienes en mente?
Que este tiempo de pausa en el corre corre diario, sea una oportunidad para vencer esos miedos, y conquistar tus sueños... Quizás juntos podamos llevar varios platos de comida, medicamentos y alegría a un mundo tan necesitado hoy en día, y a un país como el nuestro que nos va a necesitar más que nunca en las próximas semanas ¿te animas?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario