viernes, 27 de marzo de 2020

Así que es hora de viajar

En este hermoso reto de vivir una cuarentena y que nos permite hacer historia, les voy a compartir unos tips que me han ayudado a que este tiempo en casa no haya sido para nada deprimente o triste. Les conté ya que voy en mi día 7, pero en realidad hoy ya se cumplen doce días de no salir de casa, excepto ayer que crucé la calle a la droguería. Desde pequeña permanecía amplios tiempos de "encierro" en casa completamente sola, así que creo que he desarrollado ciertas habilidades para hacer de un espacio cerrado, un castillo donde pueda soñar y vivir experiencias como si viajara por el mundo.

Tan pronto asumí lo que estaba sucediendo, perderme el concierto de Alejandro Sanz fue lo que me hizo aterrizar de golpe lo que se venía, y me permitió sacarlo, lloré casi todo su concierto virtual, pues por un día, me perdí verlo por primera vez en mi vida en vivo, berrié (literal) como niña chiquita y ahí creo que pude comenzar a captar lo que se nos venía, fue esa misma noche donde decidí que tenía que dar lo mejor de mí, para que mi hijo y yo, y los que nos rodeaban tuviéramos los mejores momentos sin salir de casa.

Comencé a escribir, todos los juegos de mesa, juegos físicos que teníamos (cancha de basquet, balón de fútbol de peluche, dardos, bolos, etc.) y a su vez listado de los juegos que se podrían hacer de manera virtual, así como varios menús, para alternarnos con mi hijo. Aquí hay un punto importante, hay que comprar no solo cosas que nos alimenten mucho, sino también algo que realmente nos guste (si se juntan en tu caso ¡Felicitaciones!) y no solo menús para los niños, sino para nosotros los adultos; en este tiempo necesitamos consentirnos cada cierto tiempo, para que no pegue tan duro la soledad o el encierro.

Pensé cómo redecorar la casa para que quedara más espacio libre para jugar, mi hijo ama el fútbol y es parte indispensable de su vida, y es en estos momentos que agradezco haberle podido comprar ese balón de peluche, al que no le veía mucho sentido. Tanto él como yo necesitamos ejercitarnos, yo hace mucho no he podido volver a tomar el hábito del ejercicio, así que tomé esta cuarentena como un reto en esta área, despejar la sala, mover el comedor, quitar todo lo que pudiéramos dañar y pensar en mi hijo... Sino tienen balón de peluche, se puede armar con un saco (este reto también nos lleva a ser más creativos, no se me rindan por eso).

Y lo más importante, desde ese domingo en la noche no dejo de pensar en como ayudarnos unos a otros, sé que hay mucha necesidad en estos momentos y no solo económica o física, sino emocional, así que comencé a tejer ideas de redes que podrían ayudarnos ¿A quién puedo ayudar yo con lo que tengo? ¿Qué tengo? y aquí lo que menos importa es el dinero, algunos no tenemos como ayudar a todos los que quisiéramos, pero otros sí lo tienen, y seguro tú que estás leyendo esto eres uno u otro. 

Que el reto de estar en casa no se convierta en nuestro cementerio, sino que sea la estación de gasolina que saca lo que ni siquiera pensamos que podríamos lograr, el mundo digital es un universo enorme, que bien usado nos puede llevar más allá de lo que soñamos, así que es hora de viajar, los invito a que juntos nos montemos en esa nave que nos va a llevar allá.

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