martes, 31 de marzo de 2020

Y tus talentos ¿dónde están?

Todos fuimos diseñados con talentos, pasiones, cosas para las que tenemos habilidad, a veces innata u otras que las vamos mejorando con la práctica; pero todos tenemos cosas que nos apasionan, las cuales, cambiamos por aquellas que "producían dinero" y las dejamos olvidadas o enterradas. Estos momentos de coyuntura, que nos hizo frenar en seco, que nos hizo guardarnos en nuestras casas, tal vez es el momento que necesitábamos para mirar dentro de nosotros y recordar quiénes realmente somos.

Eres más que tu profesión, más que tu trabajo u ocupación, más que tu rol en la vida: padre, madre, hijo, hermano, tío... Y por supuesto ya te diste cuenta que eres más, mucho más que el dinero, posesiones o cosas materiales que tengas, varias de ellas sin poder usar en estos días. Eres alguien diseñado para aportarle a este mundo, para generar valor en las vidas de otros, para dejar un legado en este mundo, pero ojalá un legado que perdure en el tiempo y que sí sirva de algo en momentos de crisis.

Tal vez tu vida se sacudió fuerte por el bicho, quizás tu negocio se frenó o sencillamente desapareció, de pronto el futuro que ves es tan incierto que hoy sientes que perdiste el sentido, el rumbo de tu vida hoy cambió o se esfumó... Pues hoy te traigo una maravillosa noticia, si estas vivo, porque lo estás al leer estas líneas, tu vida aún tiene un real sentido, llegó tu momento, por fin es hora para ti.

Es hora de mirar muy dentro de ti, tal vez recordar cuando eras pequeño y solías soñar sin impedimentos, cuando te ponías un traje y eras invencible, una corona con tacones y volabas, te trepabas al árbol y eras el ser humano más poderoso ¿recuerdas? ¿puedes por un momento volver a esos años y ver eso que te hacía olvidar el mundo a tu alrededor? Eso que hacías y sentías que vibraba todo tu ser, que te ponías a hacerlo y fluía de ti como si lo supieras hacer dede siempre...


¡Pilas! No necesariamente tienen que ser cosas gigantes o maravillosas, tal vez tu talento sea hablar, escribir, llamar a alguien y saludarlo, tejer, pintar, cocinar, patinar, bailar. De pronto siempre fuiste el "arregla todo" de la casa, ese al que uno le pedía ayuda y siempre encontraba la solución. Hoy te animo a ir a lo profundo de ti y rescatarte, rescatarte de cada vez que dijeron "eso no le va a dar plata", "eso no le va a servir para vivir", "cree que a punta de carpeticas (inserta aquí tu palabra propia) se va a ganar la vida", "es hora de madurar y dejar de pensar en sus sueños" ¡Rescátate! ¡Rescata a los tuyos! ¡Rescátame a mí! 

Que esta crisis saque lo mejor de ti, lo que tienes profundamente guardado y que hace rato quieres usar pero no sabes cómo, ahora que nadie te puede decir "loco", porque ya no tienes nada más para perder, demuéstrate a ti mismo que tienes con que darle algo a este mundo, ya no tienes nada que perder.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gol del Bicho, el peor partido de mi vida

En otro momento de mi vida ese gol me hubiera llenado de felicidad, pero jamás pensé que un gol podría doler tanto como este. Casi no salen...